Los argumentos de los cazadores, rebatidos

Los argumentos a favor de la caza presentados a continuación son argumentos reales extraídos de las siguientes fuentes afines al mundo de la caza y la gestión cinegética:

  1. “Producción y conservación en la gestión de la caza”, de Juan Carranza Almansa, Universidad de Extremadura. Artículo aparecido en la revista digital “Monográficos” nº 41, Ministerio de Medio Ambiente. Junta de Andalucía.
  2. El blog de “ Cazadores por derecho” llamado “ Caza: Raíces y Cultura”
  3. La website de cazadores de la Asociación de Entidades de Caza de la Comunidad Valenciana (ADECACOVA)
  4. El artículo “Una cuestión de Justicia Legal: los Derechos de la Caza”. Extraído de la website de cazadores club-caza.com
  5. Curso on line “Educación y Seguridad en la caza”, sección “¿Por qué cazo?”  ofrecido por la International Hunter Education Association (IHEA)

 

Argumento nº 1

La caza es un modo tradicional de explotación de recursos naturales, generador de actividad económica fundamental para muchas áreas rurales

Asesinar a animales inocentes es injusto, independientemente de los beneficios que genere para las áreas rurales. Los animales quieren vivir sus vidas tanto como nosotros queremos vivir las nuestras. No quieren ser asesinados, torturados, explotados o aterrorizados.

Se deben buscar alternativas viables que no violen el derecho de todos los animales a no sufrir y a no ser asesinados.

También la esclavitud de seres humanos en el pasado produjo beneficios económicos a amplios sectores sociales, y no por eso vemos hoy en día bien que se esclavice injustamente por ello a  ningún ser humano.

Argumento nº 2

Los espacios dedicados tradicionalmente a la caza han sido los que mejor se han conservado, y de hecho hoy están mayoritariamente incluidos en las redes de espacios protegidos.

Aunque esto fuese cierto, no quiere decir que, ahora que somos conscientes de que asesinar animales es injustificable, debamos seguir haciéndolo.

No se puede poner los intereses de los cazadores en seguir disfrutando de una simple afición por encima del interés de los animales en no ser asesinados y en no sufrir.

Argumento nº 3

Los que entendemos la caza como algo consustancial al ser humano y propio del predador que llevamos dentro, fruto del instinto que no se puede borrar de nuestro mapa genético y lejos de un tipo de cazador por ocio, distracción temporal o simplemente moda, solemos usar la expresión ‘caza auténtica’ con frecuencia.

LA CAZA AUTÉNTICA es aquélla donde se persigue, acecha, acosa y se da muerte a un animal salvaje, usando medios eficaces, pero proporcionados, con la finalidad única de competir con la pieza que se pretende cazar, mediante un ‘lance venatorio’ cuyo resultado es incierto e imprevisible y, todo ello, sujeto a normas tradicionales.

Este argumento pretende hacernos creer que, si bien hay un tipo de caza más deportiva, la caza “auténtica” es la que el ser humano “lleva en su mapa genético”. Este tipo de caza, según quienes la practican, es más justa, más equilibrada, y está sujeta a normas más estrictas.
Sea esto verdad o no, este argumento sigue sin ofrecer una justificación moral para asesinar a animales inocentes. Estos animales no quieren morir, sufrir o ser acosados por cazadores.

A ellos les da igual que quien les mate y acose sea un cazador “auténtico” u otro “no auténtico”. El ser humano, al contrario que los grandes depredadores, tiene la capacidad de saber diferenciar lo que es ético y lo que no lo es. Por lo tanto tiene la capacidad de elegir no matar a otros animales. La caza es injusta e innecesaria. Por lo tanto, deberíamos respetar a los animales y elegir no asesinarlos.

Si es cierto que tenemos algo así como un “mapa genético” que nos impulsa a cazar (lo cual es más que dudoso, y parte de un debate distinto), no lo es menos que hemos evolucionado moralmente elaborando unas normas para respetarnos mutuamente. Los animales de otras especies no pueden quedar fuera de estas normas de respeto. No hay ningún motivo para ello.

Argumento nº 4

La práctica de la caza es una costumbre y peculiaridad del pueblo español y forma parte de su tradición y cultura.

Bien, ¿y qué? ¿Se supone que por el hecho de que una actividad sea una costumbre o tradición debemos mantenerla cuando nos damos cuenta de que es injusta? A lo largo de la historia tanto de España como de otros países han habido tradiciones y costumbres que se han dejado de realizar por ser injustas. La caza es indudablemente injusta e innecesaria. En la caza lo que está en juego es por un lado una mera satisfacción personal de un cazador, y por el otro la vida de innumerables animales. ¿Qué es objetivamente más importante? Si fuésemos capaces de responder a esta pregunta objetivamente, viviríamos en un mundo más justo.

El machismo, el sexismo, la homofobia o el racismo vienen siendo costumbres en España desde hace mucho tiempo, ¿deberíamos mantener estas actitudes injustas por ser “costumbre”? 

Argumento nº 5

La cacería mantiene a la fauna silvestre sin superpoblación, y las licencias de caza financian los programas de conservación.

La caza es injusta, reprobable e innecesaria y por lo tanto debe ser abolida. Es un razonamiento sencillo que los cazadores y los defensores de la caza parecen no estar dispuestos a seguir.

Se afirma a menudo que existe superpoblación humana, pero no por ello se defiende la caza de humanos como un método para el control de la población. Si este método no se acepta en el caso de los humanos, no hay motivo para aceptarlo cuando hablamos de individuos de otras especies.

Argumento nº 6

La cacería es una actividad humana. Nuestros ancestros han sido cazadores durante miles y miles de años, antes y después de que la gente aprendiera a cultivar plantas y criar animales para alimentarse. Aún ahora, aunque casi todos los alimentos para la mayoría de la gente provienen de las granjas, a muchos de nosotros nos gusta cazar. Es más que conseguir alimento. ¡Es natural!

Es curioso cómo los cazadores tratan de dar fuerza a este argumento diciendo que la caza una actividad realizada por nuestros ancestros. Justo la que a ellos les interesa para mantener su “afición”, sin entrar a valorar si esta actividad es justificable o no. Nuestros ancestros también realizaban muchas otras actividades, como, por ejemplo, el asesinato entre clanes, la violación y el canibalismo. Cualquiera puede ver que estas “actividades” son moralmente injustificables desde el principio, por lo que las condenamos. La caza es igualmente injustificable: se acosa, aterroriza y asesina a los animales por el mero hecho de satisfacer un gusto personal.

Sea natural o no, es injusto, y, por lo tanto, la caza debería ser abolida.

Que la mayoría de las personas obtengan su “alimento” de las granjas es, por otro lado, igualmente injusto. Los animales que son explotados en las granjas sufren una explotación durante toda su vida, hasta que son enviados al matadero. Estos animales también quieren vivir sus vidas sin ser explotados. Para más información sobre las granjas, visita nuestra web GranjasyMataderos.org

Argumento nº 7

Es algo bueno continuar con las tradiciones familiares y disfrutar de la cacería con familiares y amigos.

Por ello deberíamos disfrutar con familiares y amigos realizando otras actividades alternativas a la caza. Existen una amplia gama de actividades alternativas a la caza, que no suponen ningún perjuicio para los animales. Pudiendo elegir estas, ¿por qué deberíamos elegir una actividad basada en aterrorizar y asesinar animales?

Argumento nº 8

Es algo bueno aprender sobre los animales y plantas.

Ampliar nuestros conocimientos sobre etología y biología siempre es positivo. Sin embargo, no es una manera aceptable hacerlo haciendo sufrir y provocando la muerte de animales. Si queremos aprender, podemos estudiar, leer libros, acudir a conferencias…

Torturar a humanos hasta la muerte podría ser de utilidad para aumentar nuestros conocimientos en psicología. Sin embargo, no es una manera moralmente aceptable de aprender. Lo mismo ocurre con la caza

Argumento nº 9

Es algo bueno sentir de manera cercana y personal que somos una parte directa de la cadena alimenticia.

Formemos o no parte de una cadena alimenticia, eso no supone que debamos seguir asesinando a animales. Podemos elegir no hacerlo, y es la opción moralmente correcta.

De nuevo, los cazadores y los que defienden la caza valoran su afición asumiendo desde el principio que no hay alternativas viables a asesinar animales.  Y esto es absolutamente falso.

Argumento nº 10

Está bien querer desarrollar habilidades para vivir de la tierra y ser autosuficientes.

Se puede vivir de la tierra y ser autosuficientes sin necesidad de matar animales. Intentar hacer ver que para conseguir vivir de la tierra y ser autosuficientes se necesita asesinar, aterrorizar y acosar a los animales constituye un perfecto ejercicio de demagogia insostenible.

Argumento nº 11

Está bien querer alejarse de la rutina diaria, ejercitarse y relajarse en el campo.

Algunos argumentos de quienes defienden la caza resultan sorprendentes por su falta de honestidad y su carencia de autocrítica.

Para relajarse en el campo no es necesario practicar una afición moralmente reprobable como es la caza. Puede que asesinar a los animales a tiros sea relajante para algunas personas, pero eso no dice nada sobre si esta manera de relajarse es justa o no. La caza es injusta e innecesaria, por lo tanto debe ser abolida, aunque relaje a quien la practica.

Argumento nº 12

Es algo bueno explorar lugares silvestres y sentir la emoción de la persecución. Es natural disfrutar la carne del animal cazado y saber que es un alimento saludable

Este argumento ejemplifica a la perfección lo que representa la caza: una mera afición personal por acosar y asesinar animales y una preferencia por un determinado sabor: el de la carne.

Ambas preferencias son innecesarias e injustas. Las consecuencias de ambas representan el sufrimiento, la explotación y la muerte de millones de animales inocentes en todo el mundo.

Desde el momento en que existen alternativas viables para ambas, que no suponen perjudicar a los animales, ¿qué razón podemos tener para seguir perjudicándolos con nuestras preferencias? Para construir una relación respetuosa con el resto de animales, hemos de aceptar que cada animal tiene un interés en disfrutar y en no sufrir. Justo como todos y cada uno de nosotros y nosotras.

Argumento nº 13

Como depredadores los cazadores conocen la satisfacción y la responsabilidad de conseguir los alimentos con sus propias manos.

Que los cazadores (o los humanos en general) seamos o no depredadores es irrelevante. También somos seres morales con la capacidad de diferenciar lo que está bien y lo que está mal. El hecho de poseer esta capacidad moral nos otorga la capacidad de conocer que asesinar animales está mal. Está mal porque no es necesario ya que existen alternativas a la caza y a alimentarnos de la carne de los animales.

Los cazadores suelen achacarnos a los activistas por los derechos de los animales que somos incoherentes. Esto es debido a que por un lado les impedimos cazar su alimento y luego supuestamente nosotros compramos carne u otros productos animales para alimentarnos. Esto no es cierto. Constituye una falsedad.

Una gran cantidad de activistas no consumen carne u otros productos animales. Haciendo uso de su responsabilidad como seres morales eligen respetar a los animales no comiéndoselos a ellos o a los productos derivados de su explotación. Puedes informarte más sobre este tema en nuestra web Veganismo.org